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miércoles, 26 de enero de 2011

Habemus coordinator? Non, non habemus...

Ensañarse no es nuestro estilo y a veces el silencio, forzado por la elegancia, ha frenado una verdad amarga que reclamaba salir a trompicones. Hace mucho tiempo que en el CAAC no hay nadie que ayude a los ciudadanos que quieren/quieran ceder parte de su tiempo y energía a los perros y gatos encerrados en las jaulas del centro colaborando como personas voluntarias. Si bien hubo un intento de profesionalización de la tarea de acogida y gestión del voluntariado a nadie le es ajeno que el intento ha sido tremendamente fallido, y las consecuencias aún se están pagando muy caras. Son demasiados los elementos que así lo indican pero podemos resumirlos en dos: cantidad y calidad. Hay pocos (poquísimos) voluntarios y los que hay, salvo excepciones, no pueden ofrecer una atención de calidad a los animales, ahora dispersos, del CAAC (dado que nunca se les ha proporcionado formación, apoyo ni medios para desarrollar su labor adecuadamente).

La fabulosa zona de voluntarios.
Pueden observarse las "grandes mejoras" conseguidas por el Programa en 2 años.

Son muy pocos los supervivientes a la debacle de una pésima gestión de los recursos humanos altruistas que bienintencionadamente se ponen al servicio del CAAC. Muy pocos son los que han logrado superar el desencanto y la frustración que significan muchas cosas que han sucedido y suceden en el aún deficientísimo Centro de Acumulación de Animales Desamparados ubicado en Collserola. Personas de una madera especial, (no siempre perfectas, que de todo hay) que se preocupan por que salgan los perros de las húmedas y sucias jaulas. Personas que arrancan un poquito de su soledad a los gatos.

Amparados por el derecho a la expresión de las propias opiniones debemos replicar al documento publicado a modo de despedida por el ex coordinador, ex técnico, ex responsable, ex caac…
Declaraciones del tipo:
“Tras dos años de trabajo...”. No podemos considerar trabajo a una presencia sin horarios, sin rumbo, sin seriedad, sin soluciones, sin documentos refrendados ni oficiales, ni públicos. ¿Donde están las memorias o los datos objetivos y demostrables que justificarían ese supuesto trabajo? No habría ningún inconveniente en reconocer lo realizado una vez haya una concordancia entre la realidad y lo supuestamente reflejado en el documento que relaciona las actividades del “programa”.
Por ejemplo: ¿Las aportaciones inexactas, rumores y difamaciones en foros sociales es lo que algunos consideran trabajo?

Perdón, pero hay un primera y mayúscula discrepancia para empezar.
“…en la actualidad el programa está implantado y puesto en funcionamiento, y permite el acceso de cualquier ciudadano o ciudadana al voluntariado del CAAC Barcelona”

Aquí surgen dos importantes cuestiones:
Por un lado no es cierto que lo que hay hasta ahora sirva para la incorporación de nuevos ciudadanos como voluntarios. De hecho hay menos voluntariado que nunca y muchos han quedado enredados en las diferentes fases del proceso de incorporación. No podemos precisar cuántos no han pasado de dejar sus datos en un folio y cuantos han desaparecido después de alguna que otra visita esporádica. Sabemos de muchos que no han recibido ni una sola llamada como le pasó a una periodista que sólo fue requerida tras su reclamación directa a la quinta teniente alcalde Sra. Mayol.
De hecho no consta que exista una relación real de voluntariado activo a tenor de las deficiencias en el manejo de la información a través de mail.

Por otro lado tampoco se trata que acceda "cualquier" ciudadano o ciudadana. Usar la palabra "cualquier" significa que efectivamente tras dos años cobrando (véase la diferencia con trabajando) todavía no se ha comprendido que el acceso al voluntariado ha de ser restringido a las personas que muestren efectivamente una capacitación, una sana voluntad y una aportación positiva para el bienestar animal. De aquí parte una nueva reflexión: sólo un experto en animales puede juzgar la capacitación real o potencial de los voluntarios.Y seguro que entre los centenares de personas que dejaron sus datos para ser voluntarios se han perdido magníficos colaboradores que no encontraron a ese experto al llegar al CAAC.

¿Alguien quiere cambiarse de ropa?
Bienvenidas y bienvenidos al "vestuario".


En el voluntariado hay que priorizar la satisfacción de las necesidades del animal por encima del deseo del humano, y eso debe quedar siempre claro aunque hiera sensibilidades.

En el documento al que hacíamos referencia se repite la cantinela del acceso del ciudadano al CAAC según sus posibilidades. En éste tiempo ni se ha ampliado el horario, ni se ha facilitado un transporte público, ni se ha escuchado ni resuelto dificultades, ni nada de nada. Bueno, para todos es notorio que se han generado desde el supuesto programa muchas trabas y dudas del todo descorazonadoras. Los números cantan y el sobreesfuerzo realizado por los escasos supervivientes es evidente.

Por todo ello es del todo inaceptable que se diga:
“Espero que esto siga siendo así….” (sic.)
No, en realidad esperamos que todo sea diferente, porque todos en el CAAC (perros, gatos, trabajadores, voluntarios) necesitamos un Coordinador del Voluntariado experto en animales, capaz, dialogante, con voluntad de trabajo real (no creador de “ruido” digital), que se gane el liderazgo con su saber hacer y lo necesitamos YA.

Llevamos años de retraso y la gravedad de la situación exige una intervención diligente y constatable.

martes, 19 de octubre de 2010

El voluntariado, en caída libre

Sin perder nunca de vista que los protagonistas absolutos de cualquier mejora o reivindicación en el CAAC deben ser siempre los animales, no puede ni debe dejarse de lado la realidad cotidiana de aquellas personas que también participan activamente en la actividad cotidiana del CAAC realizando labores de voluntariado.
Al margen de consideraciones y opiniones personales o artículos aparecidos en medios de comunicación, centrémonos en las cifras que el mismo responsable del Programa del Voluntariat expone públicamente. Desde luego, no tienen desperdicio. Vayamos por partes:

- En abril de 2010 llegaron a haber 823 personas voluntarias... apuntadas. En ese momento se consideraban activas 169. Ahora en serio, por favor ¿alguien puede explicarnos qué clase de labor desempeñan 654 voluntarios "inactivos", es decir , que no vienen nunca? ¿Qué sentido puede tener ese tipo de estadística si no es otro que maquillar la realidad?

- Esta situación absurda ya ha sido denunciada repetidas veces desde este blog, y parece que por lo menos sirvió para que en mayo se revisaran los números y de repente pasáramos a 468. Cifra que sigue siendo irreal, ya que recoge simplemente las incorporaciones de personas que se han apuntado aunque sólo vengan un día. Y claro, como no se da de baja a nadie hasta que no esté un año sin venir (o más) pues venga, a seguir engordando las cifras para intentar justificar un programa que no funciona.

- Otro aspecto absurdo y que ayuda a maquillar la realidad: se considera "voluntariado activo" a toda persona que venga aunque solo sea una vez al mes. Eso incluye a los asistentes a las charlas informativas o aquellas personas que vienen una vez, y cuando ven como están las cosas, no vuelven nunca más (olvidándose de darse de baja por el camino).

- Aún así, a pesar de intentar disimular la realidad cotidiana y de que probablemente las cifras oficiales de días en los que quedan perros sin pasear no resistirían una auditoría o examen riguroso (las hojas de control "desaparecen" de los tablones los días que han quedado jaulas sin salir y hay que creerse por ejemplo que en septiembre solo quedaron perros por salir 3 días), no puede negarse más lo que es evidente:
Junio, 501 personas apuntadas, 168 activas.
Julio, 508 apuntadas, 140 activas.
Agosto, 557 apuntadas, 129 activas.
Septiembre, 579 apuntadas, 120 activas...
Paradójicamente, el número de voluntarios activos va disminuyendo cada vez más mientras el de personas apuntadas aumenta sin cesar. ¿Cómo puede ser? ¿A mayor número de incorporaciones menos personas voluntarias? Ahí están las cifras, si alguien lo entiende que nos lo explique.

- Alrededor de un 20% de las personas voluntarias son las que realmente están comprometidas, vienen regularmente (de 6 a 15 días al mes), conocen a los animales y tienen experiencia. Eso traducido a cifras nos habla de unas 15 -como mucho 20- personas. Siempre las mismas, algunas desde hace años, que vienen haga frio, calor o lluvia. Pero ese compromiso acarrea también cansancio, stress y fatiga tanto física como mental. En los momentos en que precisamente hay menos personas, las que vienen tienen que multiplicarse y forzar la máquina para dar abasto. La dispersión de los animales en cuatro centros distintos, los horarios absurdos e irracionales y las distancias a recorrer no hacen más que agravar la situación.

- Probablemente el responsable designado por la empresa ubicada en Vallirana 69 esté bastante tranquilo: ya se está buscando otras actividades en otros lugares simultaneando su (in)actividad en el CAAC (ahora se entiende por qué se le ve tan poco por Collserola). No diremos el nombre de la prestigiosa protectora que ha cometido la imprudencia de creer adecuada su contratación, solo esperamos que no tengan que acabar lamentándolo tanto como se está lamentando en el CAAC por parte de trabajadores y voluntariado.

- En teoría, las funciones del voluntariado son simples y claras, y por tanto también debería serlo la gestión del mismo. Un objetivo sencillo debería cumplirse: garantizar un número adecuado de personas para permitir el paseo y socialización de perros y gatos del CAAC. Pues bien, desde la creación del Programa del Voluntariat, ese objetivo a priori tan sencillo no se ha cumplido jamás. Y parece difícil conseguir que el voluntariado cumpla con su función si actualmente, incluso algunos días de los fines de semana tan solo se puede contar con 4 personas a la vez.

- Los protocolos aprobados son papel mojado y se incumplen sistemáticamente. Las figuras del "voluntariado supervisor " o "voluntariado coordinador" no han existido nunca, ni existen. El voluntariado no dispone de un espacio propio en el que poder dejar sus efectos personales ni poder cambiarse de ropa. Conseguir la devolución del dinero gastado en desplazamientos al CAAC es misión prácticamente imposible. El supuesto seguro que debe cubrir a personas voluntarias que sufran algún percance es un misterio que nadie parece conocer. No hay formación ni útil, ni continuada, ni de ningún tipo. Y si no hay formación, mucho menos información al voluntariado, que debe enterarse de las novedades por el sistema boca-oreja.

(La "zona de Voluntarios", todo lujo y glamour)

- La situación actual habla por si misma: las cifras de participación del voluntariado son más bajas que nunca. No sólo en números totales (¡ojalá fueran ciertas esas 120 personas!, sería un sueño hecho realidad) sino también en porcentajes. Antes por lo menos algunas personas venían más de 16 días al mes, ahora ese 0% del mes de septiembre refleja el cero rotundo y patatero que hay que poner a la gestión del voluntariado que está llevando a cabo el responsable del empresa Tasca S.L. en el CAAC.

El voluntariado en la perrera de Barcelona parece embarcado en un avión cayendo en barrena, con el problema añadido de que el piloto no sabe pilotar y además tiene vocación de kamikaze.


lunes, 20 de septiembre de 2010

... que 365 días no son nada (II).

"Decíamos ayer..."

Es de sobras conocido que las instalaciones del actual CAAC de Barcelona se crearon a mediados de los 70 como "matadero" de perros y gatos. En 2003 se dejaron de sacrificar animales, pero a continuación no se pusieron los medios necesarios para que el cambio de rumbo fuese completo, ni renovando las instalaciones, ni la actitud del personal, ni la de los responsables.

Durante este último año se han escrito bastantes artículos en relación a la perrera de Barcelona, tanto la actual como la futura. Nos detendremos en el párrafo final de un artículo aparecido en EL PAIS el 1 de agosto que resulta bastante clarificador respecto a ciertas mentalidades y actitudes todavía vigentes (las negritas son nuestras):

..."La nueva perrera de Montjuïc estará gestionada por la concejalía de Medio Ambiente, con la quinta teniente de alcalde Imma Mayol, al frente. Pero a la espera de su inauguración, el CAAC continua dependiendo de la Agencia de Salud Pública. Este organismo, participado por el Ayuntamiento y la Generalitat, asegura que si los perros no salen de las jaulas "el funcionamiento de la perrera no se ve trastocado". Pero el paseo favorece la socialización y mejora el estado de los animales."

Se puede decir más alto, pero no más claro. Para la ASPB si los perros no salieran nunca de sus jaulas, no pasaría nada. Menos trabajo y menos problemas, y si se pudiera volver a sacrificarlos, mejor que mejor, por aquello de "muerto el perro muerta la rabia". Quieren perros encerrados en jaulas 24 h al día, que no se muevan, que no hagan ruido, que no molesten. Resulta poco probable intentar un entendimiento con quienes viven anclados en una mentalidad de hace 40 años. Pero no es en realidad que los perros salgan de sus jaulas 20 miserables minutos al día lo que más molesta, sino quienes los sacan a pasear.

El voluntariado del CAAC no debería ser protagonista de nada. En condiciones normales sería valorado, apoyado y apreciado por la labor desinteresada que realiza, día tras día. No sucede así. Resulta un fenómeno inexplicable, pero se percibe como un ente extraño, ajeno a la perrera, casi como una amenaza. El año pasado ya se reclamaban algunas mejoras desde este blog para que las personas voluntarias pudieran desarrollar su labor de manera más efectiva:

- Transporte público que permita que los ciudadanos de Barcelona accedan al CAAC. Mucho hablar de "movilidad sostenible" pero la única manera factible de acceder a la perrera municipal es con coche particular o taxi.
- Horarios más razonables, el cierre de 14 a 15 h no tiene demasiado sentido, durante esa hora hay trabajadores en el centro. En verano podrían ampliarse los horarios de paseo.
- Sigue sin haber un coordinador de voluntarios, una persona que organice y distribuya las tareas, que conozca a los voluntarios y a los animales, que asigne y controle los paseos... El sistema actual es "apáñate como puedas". La situación se ve agravada actualmente ya que los animales del CAAC están distribuidos en 4 centros diferentes (CAAC de Collserola, HelpGuau en Argentona, Cal Txiky en Callella y Mas Codinachs en Vic). Son los propios voluntarios quienes tienen que organizarse y ponerse de acuerdo para saber quién va a cada sitio. Si a eso unimos que el número de voluntarios no solo no ha aumentado sino que incluso va disminuyendo y algunas personas valiosas acaban tirando la toalla desanimadas por la mala situación, no hay nadie que realmente pueda dedicar tiempo de calidad a pasear y socializar a los perros que llegan.
- Un etólogo que realmente pueda valorar a cada animal.
- Disponer de un lugar en el que cambiarse de ropa...
En ninguno de esos puntos parece haberse avanzado demasiado: habrá que seguir insistiendo.

Que se hagan obras de mejora está bien, es algo completamente necesario. Pero muchas otras cosas deben cambiar en la perrera de Barcelona para llegar a merecer realmente el nombre de "centro de acogida".

... continuará

martes, 7 de septiembre de 2010

La "voluntad", por favor

Dado que para llevar a cabo las obras en el CAAC de BCN deben trasladarse primero los animales a otros centros, se pide la colaboración del voluntariado los días 9 y 10 de septiembre para "facilitar la entrada de los perros en los vehículos"(?).
Se nos anima a acudir en masa ("se necesitarán más personas voluntarias de lo habitual"): como el responsable del Programa del Voluntariado vive en su mundo de fantasía en el que hay 800 voluntarios apuntados todavía no se ha enterado de que hay pocos voluntarios HABITUALMENTE, no pueden aparecer mágicamente de debajo de una piedra).
Incluso se amplía el horario de asistencia: de 8h a 14h y de 15h a 20h (parece que lo de abrir de 14h a 15h es imposible a pesar de que siempre haya personal a esa hora). ¡Cuánta amabilidad! Es graciosísimo (para partirse, vaya): el voluntariado lleva años pidiendo una ampliación de los horarios de paseo de los animales para poder disponer de más tiempo, y nada de nada. Sin embargo, cuando les conviene y necesitan "mano de obra gratis" que les haga el trabajo sucio, se nos pone una alfombra roja (es un decir).

Tal vez el perfil del buen voluntario que busquen sea ése: burros de carga que no piensen, ni opinen, ni expresen su disconformidad con las cosas que se hacen mal.


miércoles, 4 de agosto de 2010

Es lo que hay...


El pasado domingo el diario EL PAIS publicó un interesante artículo sobre la situación del voluntariado en el CAAC de Barcelona. Habrá quien pueda encontrar el escrito duro y hasta contundente, pero no puede negarse que refleja la situación actual con bastante acierto. Aquellos que acusan a este blog de mentir, falsear la realidad y de solo buscar "hacer daño al CAAC"(?) suponemos que también son perfectamente capaces de acusar a EL PAIS de mentir o de no contrastar los datos. Si alguien es capaz de argumentar que un diario arriesgará su prestigio no investigando y contrastando hasta la saciedad las informaciones antes de publicarlas, pues bueno. Ahí están los datos y ahí está la realidad cotidiana: no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Hablando de contrastar datos, resulta curioso como el responsable del programa del voluntariado queda en evidencia varias veces en el artículo, cayendo en la trampa de sus propias mentiras al afirmar por ejemplo que "Los animales salen a diario"(sic) cuando todos sabemos perfectamente que no es así. E incluso llega a contradecir sus propios datos afirmando que ocasionalmente pueden no salir todos "pero eso sólo sucede dos o tres veces al mes"(sic), cuando por poner solo un ejemplo en marzo un mínimo de seis días no salieron . Y se hace referencia a marzo, porque como se recoge en el artículo no se actualizan los datos de voluntarios activos y perros paseados desde ese mes, cuando la situación era relativamente "buena" (entre grandes comillas). Actualmente ni siquiera los fines de semana está garantizado que puedan hacerse los paseos en condiciones, y lo habitual cada día es que queden no menos de 10 jaulas por salir (con suerte). De cuant@s voluntari@s acuden regularmente, mejor no hablamos porque es para echarse a llorar...

Para llorar o para reir también son las declaraciones del responsable del programa cuando afirma sin ruborizarse ni nada que los voluntarios que ahora van al centro "se hacen cargo del problema y en lugar de sacar a pasear a los perros de uno en uno, sacan dos a la vez"(sic). Como no se acerca a la zona de jaulas ni por error, todavía no se ha dado cuenta de que todo el año se sacan perros de dos en dos, si no sería imposible que salieran todos. La diferencia es que ahora hay que sacarlos de cuatro en cuatro.

Esperamos que aquellas personas que tengan intención de hacerse voluntarias no se "asusten" demasiado con lo que se explica en el artículo, y más bien al contrario sirva para que se animen a echar una mano.
Los animales del CAAC necesitan voluntarios que cuiden de ellos, ahora más que nunca.


REPORTAJE / La perrera se queda sin voluntarios

viernes, 30 de abril de 2010

Muchas jaulas, poca seguridad


No es la primera vez que sucede, y mucho nos tememos que no será la última. El domingo día 25 de abril, dos perros cuya custodia le había sido retirada a su propietario, después de haber sido paseados por dos voluntari@s y devueltos a su jaula, desaparecieron. O mejor dicho, fueron "recuperados" illegalmente.
Los perros en cuestión ya le habían sido retirados anteriormente y por orden judicial (el dueño es un "okupa" al parecer), y habían permanecido en el CAAC hasta que fueron sustraidos. Se le volvieron a retirar los animales, y se los ha vuelto a llevar. ¿Habrá un tercer capítulo de esta historia? Hagan apuestas.
Mientras la Guardia Urbana se dedica a perseguir e incluso multar a los voluntarios que pasean perros como si fueran criminales, cualquier persona puede entrar y salir impunemente en la zona de jaulas del CAAC y llevarse los animales que quiera. La pregunta que nos hacemos es, ¿y si la próxima vez deciden "recuperar" sus perros cuando los esté paseando una voluntaria sola por el camino? Qué se supone que debemos hacer en estos casos, ¿aprender defensa personal?


lunes, 12 de abril de 2010

Las cifras bailarinas

Ante las peticiones de mejoras en el estado de las instalaciones municipales de Barcelona (el CAAC es un buen ejemplo de desidia y mala gestión, pero por desgracia no es el único), los responsables (cuando se dignan a contestar) suelen utilizar argumentos variopintos para justificar la que según ellos es impecable gestión. Dentro de su arsenal de excusas suelen echar mano de fechas (por lo general lejanas en el tiempo, como mínimo siempre a 3-4 años vista, que para entonces ¿quién se acordará de lo prometido...?), proyectos venideros (obviamente sin fecha ni presupuesto aprobados), acuerdos y protocolos, comisiones fantasma con nombres larguísimos y rimbombantes, grandes despliegues mediáticos y titulares de prensa serviciales, y sobre todo, cifras y estadísticas. Hay dos maneras de hacer una estadística: documentándose realmente y realizando los cálculos a partir de los datos obtenidos, o bien pensando primero cuál es el resultado más "adecuado" y luego hacer la estadística, maquillando aquí y allá los datos que hagan falta (como se suele decir, existen la verdad, la mentira y las estadísticas).
Las cifras son más elásticas y menos exactas de lo que podría parecer en un principio. Veamos un pequeño ejemplo. Cada cierto tiempo se ven pasar a grupos de personas que asisten a las charlas informativas para voluntarios/as, y cualquiera puede preguntarse ¿toda esta gente se ha hecho voluntaria realmente?
¿Cómo es posible entonces que siempre se vean por el CAAC las mismas caras desde hace tantísimos meses (o años)?¿Por qué será que los días que hace frio, mal tiempo, amenaza lluvia, es festivo o hay 4 gatos partiéndose el espinazo para que salgan el mayor número posible de animales a pasear, son siempre prácticamente las mismas personas las que estampan su firma en la hoja de control? Las cifras oficiales, en su tozudez, intentan hacernos creer en otra realidad alternativa. Veamos:

Según los datos oficiales, en el CAAC habían en diciembre de 2009 nada menos que 727 (!) personas voluntarias, de las cuales se consideraban "activas" (alguien debería explicarnos qué utilidad tiene una persona realizando un voluntariado "inactivo") a 392. Cifra extrañamente abultada, y bastante poco creíble. Pero ¿cuál es la sorpresa al comprobar las cifras oficiales a comienzos de 2010?:

Pues sí, 758 personas voluntarias, de las cuales 156 "activas".¿Cómo se pasa de 392 a 156 con esa rapidez? ¿Hay un agujero negro en el CAAC que se ha tragado a 236 voluntari@s en un mes? ¿Será un "error informático" de Excel? ¿O será que las cifras son eso, cifras nada más, y la realidad no se mide en números?
Aún así, 156 nos sigue pareciendo una cifra excesivamente optimista. De hecho, en fechas recientes se nos informa de que 56 personas han recibido las correas que se están "repartiendo" a todo aquél que sube al CAAC a pasear perros habitualmente (aunque haya costado más de la cuenta que finalmente se le entregasen las correas a alguna persona veterana por la que el Tècnic del Voluntariat parece sentir poca simpatía personal). Pues nos parece una cifra algo más ajustada a los números reales (está claro que de 758 , 392, ó 156 a 56 hay una "pequeña gran" diferencia), aún sin ser del todo exacta: también parece ser que se les han entregado correas a personas que se acababan de apuntar, y no han vuelto ni han sacado a pasear ningún perro. Los "quesitos", las gráficas y los porcentajes pueden quedar muy bonitos en un informe, pero no sacan a pasear perros ni socializan gatos. Falsear la realidad no la va a hacer diferente.



martes, 5 de enero de 2010

Carta a los Reyes en medio de la anarquía:


Queridos Reyes Magos:

Nos tomamos la libertad de escribiros una carta en la víspera de vuestra llegada. Aunque hay divergencia sobre si hemos sido buenos o malos. Esperemos que buenos para los buenos y malos para los malos aunque siempre podemos equivocarnos nosotros y ellos. Los que siempre han sido buenos (o casi siempre) son los perros y gatos que han pasado por el CAAC. Y probablemente los que pasarán y han sido adquiridos como regalo inconsciente ésta Navidad.

Os pedimos que los proyectos de unas nuevas instalaciones sean realidad.

Os pedimos un director o directora que den sentido a la palabra acogida. Que su talante de diálogo y su capacidad resolutiva haga del CAAC un centro de acogida de animales de compañía, de voluntarios suficientes, capaces y contentos y de trabajadores eficaces, respetuosos y motivados. Una persona que con hechos sirva de ejemplo y de motor de cambios.

Os pedimos para los que cobran por gestionar el CAAC un Master de derechos humanos, civiles y de los animales. Un proceso transformador para los gerentes que les inspire para rectificar y con motivos para celebrar el haber hecho de por fin hacer bien las cosas.

Os pedimos un etólogo para que nos traduzcan a los humanos y viceversa. Lo necesitan los voluntarios, los presuntos adoptantes y lo adoptantes consolidados pero sobretodo nosotros que tenemos que aguantar mucha torpeza.

Los voluntarios piden un coordinador (o dos para cubrir los 7 días) que ame a los animales de 4 y de 2 patas. que trabaje mano a mano con el etólogo. Alguien ecuánime, inspirador, organizado, veraz que optimice los recursos de tiempo y de humanos para el bien de los animales y de los trabajadores del CAAC. Alguien que asesore también al técnico.

Los trabajadores piden muchas cosas, pero ellos si no estuvieran tan desmotivados harían su propia carta. Cambios, formación, jubilaciones incentivadas, mayor información y garantías no vendrían mal. Seguro que también anhelan una dirección motivadora. Una orientación a través del ejemplo y que prime a los que trabajan bien frente a los que "curran" duro para no trabajar.

Os pedimos traslados para los que no quieren estar aquí y se sienten profesionalmente frustrados, que ellos gocen de sus nuevos y mas apropiados destinos como nosotros de su ausencia.

Os pedimos que lleguen más y mejores adoptantes. Os pedimos que disminuyan los abandonos.

Ya llevamos muchos años recibiendo carbón (si hubiera sido literal al menos estaríamos calentitos) y ahora nos toca dignidad, buena gestión cambios positivos. El año que viene seremos mejores, porque si las cosas se hacen bien nos callaremos, y si no se hacen o se hacen mal seguiremos dando la murga con más experiencia y amigos que nos apoyen.