
Resulta especialmente inimaginable porque uno de los principales motivos por los que se trasladan perros suele ser porque su estado de salud se ha deteriorado, en los otros centros no están siendo bien atendidos y deben ser trasladados al CAAC para recibir un tratamiento adecuado. Resulta igualmente difícil intentar imaginar un perro adulto de tamaño grande encajonado en una de estas jaulas, intentando moverse, darse la vuelta, echarse o incluso rascarse.
No dejan de resultar paradójicas las palabras de la propia Imma Mayol justificando la imposición de multas a voluntarios por parte de la Guardia Urbana:"El voluntariat que diàriament realitza el passeig de gossos al CAAC és fonamental pel benestar dels animals, i especialment pels GPP. Aquesta important tasca es complementa amb el caràcter exemplificador de la seva dedicació, posant en evidència les actituds negatives d’altres ciutadans, i convertint-se en un exemple a seguir per a la ciutadania. Per aquest motiu, pel seu caràcter exemplificador cap a la resta de persones, és especialment important que el voluntariat compleixi les normes legals de manera estricta."(sic)
Resulta que el voluntariado debe dar ejemplo y ser exquisito en las formas, mientras el CAAC realiza omisiones en su deber con el bienestar de los animales que tiene bajo su custodia que son vergonzosas en el fondo y en la forma. Evidentemente el voluntariado no está exento de cumplir la legislación vigente, pero por la misma regla de tres, el CAAC como centro Municipal que es debe ser el primero en "dar ejemplo" a la ciudadanía en el trato correcto a los animales. "Tinença responsable", dicen que se llama eso.




















